Y las vidas de los hombres van pasando, envejeciendo... entre banalidades y murmullos se esfuman los ideales que alguna vez solimos pregonar; encontrando la más hilarante graciosidad en las peculiaridades de vidas ajenas que para estas representan el tropiezo y la decepción misma. La decepción misma.
1 Comment:
-
- Zaraí said...
9.10.08la decepción que muchas veces te hizo levantarte y voltear hacia atrás y decir ah cómo he disfrutado esto y aquello, y hay que mejorar en esto y eso... en fin poco a poco envejecemos, ¿malo? ¿preocupante? eso lo decides tu. un beso
Entrada más reciente Entrada antigua Inicio
Subscribe to:
Enviar comentarios (Atom)
